martes, septiembre 01, 2009

POSTALES EXTRAVIADAS

Si a la musa Gertrudis no le da la gana de aparecer será que realmente no toca. Quizás es que tampoco tengo nada importante que decir, pudiera ser así. A lo mejor tampoco ninguna de las letras de abajo fueron realmente merecedoras de ser contadas en su día. Puede que sea cierto que esto de los blogs tiene caducidad (no se dónde leí no hace mucho que los blogs personales tienen una estimación de vida, parece que como cualquier otra criatura, y vi que éste se pasaba ya tres pueblos de viejo). ¿Y si fuera falta de interés? ¿Motivación? Mmm, pueden ser tantas cosas...

Pero tampoco es que haya estado haciendo el ermitaño, todo lo contrario. Ciertamente las historias por contar se me amontonan –por ejemplo en la cámara de fotos- y desde la última entrada (esa preciosa “pescallunes”) el mundo no ha dejado de ofrecérseme ni yo de meterle mano. Varios conciertos, excursiones, anécdotas, besos y abrazos, películas, aniversarios, teatros, comidas, reuniones, viajes, reencuentros, sorpresas, nuevos descubrimientos, muchas risas y algún que otro bostezo... ¡Ah! Y también apareció un día un asqueroso pajarraco negro que quiso colarse en nuestro ánimo (posándose por sorpresa sobre nuestro hombro/hombre) y al que hemos tenido que echar a patadas.. ¡A incordiar a otra parte jodido veneno! Ni falte hace que vuelvas a asomarte.

Como ya ha pasado con algún otro período de infertilidad bloggera me he decidido por la solución más fácil, descargaré las imágenes de estos días perdidos en mi ordenador (que por cierto estuvo muerto más de tres semanas y resucitó después por obra y milagro de mi informático favorito –gracias!-) y después ordenaré las postales cronológicamente, en una sucesión de flashes que seguramente para vosotros no tendrá lógica ni sentido, pero que a mi me servirá para recordar que fue de esa mitad “extraviada” de 2009. Algunos tienen una agenda muy bonita, otros gastan post-its o clavan papelitos en un corcho con alfileres de colores, y los hay que tienen de por si memoria de elefante (otros preferirán directamente olvidar). Yo cuelgo mis historias en este negro muro electrónico y así, cuando me aburro o quiero recordar algún detalle, acudo al blog para tropezarme con ellas.

Bien, tanto “chorreo” de teclado será que Gertrudis sí pasó finalmente por aquí, mmm... Al final tendré que llamarla y regalarle un poco los oídos, a ver si la convenzo para que no me abandone durante tanto tiempo ¿Será que está pluriempleada en otras mentes? Con la falta de imaginación y buenas ideas que hay en el mundo no me extrañaría que las musas fueran realmente unos entes muy escasos. ¿La imaginación está también en crisis? ¡¡¡Collons!!! ¡Sólo se globalizan las penurias!

¡Ah! Los “flashes” pendientes...