miércoles, enero 14, 2009

sábado, enero 10, 2009

FLORES DE INVIERNO

Hace unos días que el hombre del tiempo anuncia posibles nevadas a nivel del mar, y aquí en Barcelona algunos las esperan con ilusión bárbara. Vamos todos por la calle con lo mismo en la boca "Qué frío hace, coñññio..." pero después rápidamente se añade "Ojalá acabe nevando". ¡Cómo somos! Estamos helados y todavía deseamos ración extra, en fin...

¿Y mis flores? Pues parece que las bajas temperaturas no pueden con ellas.


Encaramos la cuesta de un gélido Enero y la Bugambilia de mi balcón sigue "tan pancha". Floreada y fuerte se arrapa a la pared, guapa y chula toda ella, exhibiendo llamaradas de un fucsia intenso, negándose a reconocer que su tiempo ha pasado. No le faltan cuidados: sol abundante, agua, abono... y la música y el cariño le llegan en andanadas constantes desde detrás del cristal.
Y ahí dentro, entre las paredes de mi pequeño apartamento, arropadas entre mantos de ternura florecen otras flores de invierno. Diferentes, especiales... únicas. Nuevos perfumes para el descubrimiento de otras tantas nuevas historias.

Los reyes -muy generosos- ya pasaron. En la báscula se asoman ahora números ingratos, y presenciamos impotentes como se marchitan en la gente las buenas intenciones y esperanzas que infundían las fechas navideñas. La calle vuelve ensimismada a sus quehaceres diarios, y el gris y el cemento se imponen de nuevo sobre las luces y los lazos dorados. La escarcha se apodera de todo, y hasta las manecillas del reloj parecen frenarse (la risa, el amor y la alegría son propias de ritmos más animados)... ¡¡¡Pero yo, mi planta y mi nuevo micro-clima nos declaramos en rebeldía ante la conquista del frío!!!.

Hoy los termómetros marcan bajos históricos, pero mi particular invierno sigue empeñado en mostrarse cálido, tierno y florido (y ya van más de 2 meses). En el balcón la terca Bugambilia guerrea contra el calendario, mientras dentro de casa los días siguen vistiéndose de calurosa fiesta...