lunes, diciembre 29, 2008

ASÍ NO SE PUEDE GANAR EL TOUR

A la salida del trabajo (regularmente sobre las 15:20h, también regularmente con el estómago suplicando combustible) siempre se me presenta la misma duda: ¿Autobús+Metro o mejor Bicing+Metro? De entrada lo último es lo más rápido, y también más divertido. Todos los segundos que consiga robar a la manecilla del reloj son bienvenidos, y así me planto antes ante el plato de macarrones. Miro de reojo la parada de bicicletas que hay cruzando la calle, y si hay alguna disponible no me lo pienso y al trote me apresuro a cogerla antes de que algún trepa se me adelante.

Por norma general, y estaríamos hablando de un 97% de las ocasiones, cada vez que coges una bicicleta del Bicing esta presenta algún desperfecto y/o falta. El lunes pasado esto no fue una excepción, pero la lista de "taras" era de tal magnitud que me he decidido a denunciarlo aquí en el blog (y no sirve de nada, lo sé). Pero es que el tema tomaba tintes trágicos, a saber:
1- La Bici no tenía la pata de cabra o caballete
2- Le faltaba también el guardabarros o carcasa de plástico de la rueda delantera
3- El freno trasero no funcionaba
4- No tenía luz de señalización (ni el farolillo de las bicis nuevas ni la luz roja alterna de las antiguas)
5- La empuñadura de plástico de la manilla izquierda no estaba (cogido al frío y duro acero, arrrjjj)
6- El cambio de marchas estaba inutilizado (clavado eso sí en la marcha 2, que al menos es la mejor)
7- Y el sillín "flojeaba" (me explico, por mucho que le apretaras la llave el sillín tendía a ir hundiéndose poco a poco)
...Joderrrr...

Estaba yo repasando mentalmente toda esta lista mientras miraba la bici con cara de asco, cuando en esas pasan seguidos los tres autobuses que cubren el recorrido que me interesa... bufff... Y ahora, ¿Qué hago? ¿Me espero a un nuevo bus? ¿Voy caminando hasta el metro? mmm... nada, nada, me tiro con la Bici a tumba abierta y que se lo que tenga que ser (esto de "a tumba abierta" es un dicho que siempre me ha dado muy mal rollo).
No es que fuera un viaje accidentado -llegué de una sola pieza- pero la sensación de tensión sí que fue MUY agobiante. Toda la bajada con el corazón en un puño, y el sentimiento constante y pegado al cuerpo de que la bicicleta (y seguir llamándole bici a aquello era todo un acto de generosidad) iba a desintegrarse en cualquier momento... ay, ay, ay, ... ay, ay, ay... ¡Quin patir!

Llegué al fin a buen puerto -todavía no se cómo- y tuve serias tentaciones de emular a Juan Pablo II y arrodillarme a besar el suelo. Evidentemente no pude batir mi record (tengo el trayecto apamado y el tempo de los semáforos controlado), ni tan sólo me acerqué a un registro digno, pero es que había que ver esa bicicleta. Ni el mejor Lance Armstrong dopado hasta las cejas hubiera conseguido nada con semejante cacharro. Con aquel armatoste rojo y blanco (me lo he pensado mejor y ahora me niego a llamarle bici) era inconcebible tener un buen viaje... ni mucho menos ganar mi "Tour" particular.

Y quede aquí por escrito que soy un gran defensor del concepto del BICING, y creo que Barcelona es una ciudad ideal para implantarlo. Ahora bien, pido a los Reyes Magos por favor que le traigan al alcalde un poquito más de presupuesto... ¡¡¡Que el cacharro que me tocó en suerte era indigno de tener pedales!!!

Otras típicas situaciones "tocahueviles" MADE IN BICING son estas (vividas personalmente!):
(A) Vas a coger una bici y no hay ni una en la estación (Agravante = acaban de pillar la última enfrente de tus narices)
(B) Vas a coger una bici, la estación esta llena pero el ordenador/dispensador no funciona (Agravante = justo ayer te cobraron la cuota de socio)
(C) Vas a dejar una bici pero la estación está llena (Agravante = llegas tarde a una importante cita)
(D) Vas a dejar una bici en la estación y ninguno de los espacios libres que quedan funciona (Agravante = empieza a llover a cántaros)
(E) A tu bici se le sale la cadena, tienes que pringarte las manos para intentar repararla (Agravante = no lo consigues y la siguiente estación está a 500 metros, con riesgo de C y D)
(F) La llave del sillín está rota, y éste está en su posición más baja. Si pasas del 1,70m te cuesta pedalear y además pareces gilipollas (Agravante = nunca te habías encontrado tantos conocidos por la calle, ¡Qué ridículo!)
(G) Los frenos no van, toca desgastar las suelas de los zapatos (Agravante = darse cuenta de ello demasiado tarde, mientras saboreas el gusto del asfalto)
(H) El cambio de marchas no va, está atrancado en la posición 3 y en las cuestas sudas lo indecible para poder avanzar (Agravante = solo entra la 1a marcha, que casi no da resistencia. Pareces anormal dando 3.000 revoluciones por minuto sin casi avanzar, y para cambiar de ritmo necesitas darle primero al freno. Tu ritmo de pedaleo es totalmente absurdo)
(I) La bicicleta tiene pinchada/s la rueda/s, no hay reparación posible. ¡Ojo! Está demostrado que las bicicletas de rueda pinchada son las que nunca les falta ningún otro accesorio, ¡Cagontó! (Agravante = un señor mayor pasa a tu lado y te mira con cara de pena, como si fueras un pobre pidiendo limosna en la calle. Pasan después dos chavalines y se ríen en tus putas narices)
(J) La Bici va perfecta, pero a un cicloturista gilipuá que llevas detrás le da por tocar su timbre con profusa y vehemente insistencia, con el resultado que todo el mundo se gira a darte paso con cara de indignación pensando que eres tú el del concierto de pito... (Agravante = irónicamente a tu bici le falta el timbre. ¿Qué no os ha quedado claro que no existe la bici 100% completa?)

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