jueves, mayo 22, 2008

OH...LEGO!

Increíble, hay gente que tiene mucho tiempo libre...

HIPNOTIZADO EN BLANCO

No tengo palabras...
Este tio es un Genio, un Crack, un Artistazo,... no os perdáis este video!


MUTO a wall-painted animation by BLU from blu on Vimeo.

domingo, mayo 11, 2008

TERRARIO A DIARIO

Tengo un conocido tan fantasma que diríase que tiene más boca que un cocodrilo del Nilo. El taxista de ayer era una auténtica tortuga reumática. El colega del trabajo es un traidor chaquetero de auténticas dotes camaleónicas. La vecina de enfrente está “negra” de tanto hacer la iguana bajo el sol. La noche del pasado sábado bailé con una chica bonita que se movía con los contorneos hipnóticos de una cobra. El tendero del colmado es un lagarto demasiado listo. En la oficina de mi banco te atienden con cara de sanguijuela. La recepcionista de mi oficina escanea a todo el que entra por la puerta con la mirada vigilante del sapo gigante australiano. La víbora de tu prima no es nada de fiar. En el caos del metro matinal un hombre-babosa se arrima descaradamente a las jovencitas más atractivas. Y a los okupas de mi barrio cuesta más sacarlos de casa que a un caracol.

Cualquier día para salir a la calle necesitaré de botas altas de montaña, ropa caqui y un buen salakof.

Amigos míos, cuidadín con lo que se arrastra por ahí...

miércoles, mayo 07, 2008

APEGO AL TRABAJO

Los hay (pocos, extraterrestres, muy envidiados) que por las mañanas dan un salto de la cama y alegres y llenos de vitalidad se apresuran ansiosos a arreglarse para salir raudos hacia su lugar de trabajo.

Otros (la mayoría, mi mayoría) insultamos gravemente al despertador, damos tres vueltas en la cama, lloramos amargamente nuestra mala suerte en la lotería, nos cagamos en la madre del hombre del tiempo que de nuevo no ha acertado... y sí, nos apresuramos a vestirnos y arreglarnos, pero no por el ansia y las ganas de llegar al trabajo sino por que una vez más ya llegamos tarde a éste.

Nos es que tenga mucha queja de mi trabajo. Cierto es que tengo un triste sueldo mileurista -a todas luces corto para vivir sin ciertas angustias- pero el horario intensivo está bien, el ambiente de oficina es agradable y con los compañeros hay buen feeling. Además pequeños “browmnies” (marrones) rompen de vez en cuando con la cotidiana puta monotonía.

Ahora bien, apego, lo que es realmente apego al trabajo, sólo lo sentí el pasado lunes a las 08:15h de la mañana cuando (y precisamente porque estaba medio dormido) ordenando los papelotes que tenia encima de la mesa me grapé accidentalmente un expediente a mi dedo anular izquierdo. Ese ha sido por ahora mi momento de máximo apogeo en lo que a unión y afecto al trabajo se refiere, y dudo que quiera repetir otra “experiencia” similar en un futuro pues – y dejémonos ahora de símiles y metáforas- graparse el dedo duele que te cagas y tiene de agradable lo que una buena patada en los huevos.

Como últimamente me obligo a vivir con las “gafas mágicas de percepción positiva” puestas, rápidamente busqué la lectura amable del asunto. Inserirte una grapa en un dedo no parece efectivamente un buen inicio de mañana, pero de las peores cosas siempre se aprende algo, y aprender sí es positivo. Os ilustro mis conclusiones:

1- Tener un dedo agujereado no afecta a las capacidades del aparato faríngeo-pulmonar de la persona accidentada. Es decir, graparte un dedo no supone ningún problema para dar un alarido maldiciendo tu suerte en todas las formas e idiomas del insulto conocidas. Tengo la teoría casi demostrada (habría que encontrar exactamente la ecuación definitiva), que la intensidad del dolor es directamente proporcional a la imaginación y sofisticación de las variedades de improperios que se sueltan.

2- Un “sacagrapas” es un elemento diseñado y pensado a la finalidad que su nombre anuncia. Ahora bien, como instrumento quirúrgico deja mucho que desear, es una mierda vaya. Parece ser que los cirujanos no usan herramientas Black&Decker...

3- A las 08:15h de la mañana, y especialmente si se está medio dormido, no conviene manejar grapadoras, tijeras u otros elementos que puedan atentar contra la salud de uno. Ve con cuidado al sacarte las legañas, ¡Una uña demasiado larga y un gesto en falso y te puedes sacar un ojo!

4- Si te grapas tu mismo un dedo tu reputación de tipo listo se verá afectada. Ni Einstein, Chomsky, Engels, Marx (Groucho), Schultz, Quino, Watterson, Lennon, Cohen, Calamaro, Springsteen... ni ninguna de las grandes mentes pensantes de nuestra sociedad se dedicaba a graparse los dedos. Resumiendo, parecerás tonto-del-capirote...

5- La otra posible explicación al auto-grapado, el gusto al dolor auto-inflingido y el masoquismo, tampoco están bien vistos en la oficina y traerán incisivas miradas sobre tu persona y comentarios por “lo bajini” en el descanso del desayuno. Igual la tiparraca esa extraña del departamento de al lado te sorprenderá con alguna oferta que no esperabas...

6- Graparse duele. No estoy preparado para hacerme un piercing, eso seguro. Parece que los dedos son con diferencia los sitios dónde acumulamos más terminaciones nerviosas y zonas sensibles (normal, si tenemos en cuenta lo importante del sentido del tacto). Así pues cuidaos bien las manos. A la otra “extremidad” hiper-sensible al tacto y al dolor (aquella que se aloja más al Sur) ¡¡¡ Por favor ni locos le acerquéis nada peligroso!!!

Hay que tomarse las cosas en su debida forma y proporción. Ahora lo veo. Tengo un compañero de trabajo -más bien un conocido- a distancia de unas siete mesas que sí siente verdadero apego al trabajo. Ese tío es siempre el primero en llegar a la oficina (hacia las 07:15h) pero a causa de las vicisitudes y calamidades que tiene que sufrir para fichar a tan inhumana hora, de vez en cuando se ve traicionado por su cuerpo.
La semana pasada le volvió a pasar. Su cabeza empezó a tambalearse ligeramente, el repicar nervioso de sus pies fue paulatinamente cesando y sus párpados ganando terreno a la visión. Su ángulo de inclinación fue poco a poco menguando en una suave pero imparable caída hasta que acabó recostado sobre sus expedientes, durmiendo sobre la mesa, agarrado a su pupitre como si a la almohada de su casa se tratara...

Me ha llegado el rumor -qué cosa más sucia la rumorología- que lo van a despedir y parece que el tío está temblando como un flan. Sigue llegando el primero a la oficina en plan zombi-sonámbulo, pero ya no se ha vuelto a dormir. Se levanta cada 5 minutos a dar un paseo, bebe café compulsivamente y mientras está sentado sus piernas no paran de agitarse. Se ve que de vez en cuando se arrea un pellizco de soberanas proporciones para que el dolor y el subidón de adrenalina le despeje.
Yo que soy un poco aprensivo (y todavía con el recuerdo fresco y mi dedo accidentado dolorido) cada vez que veo de reojo que mi compañero-zombi coge la grapadora prefiero mirar hacia otro lado, no sea que se le ocurra...

domingo, mayo 04, 2008

HABRÍA QUE COLGAR A SIGMUND FREUD DE LOS COJONES

Tres pequeños pájaros de fuego revolotean como mariposas a mi alrededor. Alargo el brazo para tocarlos pero se elevan de repente alejándose de mi alcance y en ese movimiento brusco parece que pierden algunas plumas. Recojo una del suelo y la examino, a simple vista parece una hoja de árbol normal, pero de un rojo otoñal muy intenso.

- Estás de suerte, unas cuantas más como esa y podrías escapar de aquí.

Me giro para ver quien habla y descubro estupefacto a Jon Bon Jovi vestido con un mono de color gris -parecido al de un mecánico- y con zapatillas deportivas de color blanco.

- Freddy Mercury consiguió hacerse una capa mágica con plumas de esas y salió flotando por encima del muro. ¿Sabes? Es de los pocos que lo ha conseguido – Y dicho eso Bon Jovi se gira y se aleja, abandonándome en mi total estupefacción.

Miro a mi alrededor y por primera vez tomo conciencia de dónde me encuentro. Un muro de más de 10 metros de alto se planta imponente frente de mi, y se prolonga indefinidamente hacia ambos lados dónde, a lo lejos y casi rayando el infinito, parece que gira hacia mis espaldas para (y esto lo supongo por que no llego a verlo) juntarse a una cuarta pared que cierra el inmenso cuadrado. Aquí y allí veo gente por todos lados, algunos caminan solos y otros departen en grupo. Todos visten el mismo mono gris, el mismo que -ahora me fijo- también llevo yo. Esto se parece algún tipo de patio de prisión, a un inmenso campo de refugiados... pero no veo ni guardias, ni puertas, ni torres de vigilancia, ni cercas de alambre, ni siquiera un edificio en ningún lado; solo centenares de metros cuadrados de suelo salpicado por clapas de hierba amarillenta y seca requemada por el sol, un muro que parece infinito y el cielo azul sobre mi cabeza. Nada más.

Me revuelvo en la cama para cambiar de postura y meto una de mis manos debajo de la almohada. Ya se que estoy soñando, y que es un sueño muy raro... pero no tengo el suficiente grado de conciencia como para despertarme, ni tampoco para tomar el control y dirigir el sueño a mi antojo. Ya me ha pasado alguna vez y no hay nada que hacer. Seguramente estará a punto de sonar el despertador y por eso estoy semi-consciente. Solo queda esperar que sea la hora y salte la alarma, y de mientras a ver que pasa...



- Oye! Me ha dicho Bon Jovi que tienes algunas plumas de Fénix, y yo te puedo ayudar a reunir unas cuantas más.

El Doctor House (o Hugh Laurie, no se si en mi sueño estará actuando) me mira impaciente esperando una respuesta. No lleva bastón pero sí un pollo debajo de cada brazo -¿de dónde los habrá sacado?- que se revuelven y cacarean intentando huir de su opresor. Asiento como dando mi conformidad, no tengo ni idea de lo que hará pero ya nada me sorprende...
House deposita los pollos en el suelo y estos empiezan a picotear hierbajos aquí y allí. Parece que un extraño efecto imán atrae a la gente que nos rodea, que forma en un gran corro entorno a los animales como esperando el próximo acto del espectáculo. Quizá hay 150 personas a mi alrededor pero sólo un pequeño grupo me son conocidas. Al lado de Bon Jovi veo en un rincón a Barac Obama (ayer estuve leyendo algo sobre él en el periódico), y a tocar suyo está mi vecina de enfrente. En otro sector puedo distinguir a mi antiguo profesor de Arte departiendo con un ex-compañero de clase, y allí la profesora de Historia, y por detrás me parece distinguir la calva del de matemáticas...

Cuando parece que el filón de los personajes de mi instituto va tomando fuerza un sonido encima de mi cabeza me alerta. Parece un graznido de cuervo pero son cinco pájaros de fuego los que nos sobrevuelan. Son mucho más grandes que los que he visto antes y cuando quiero detenerme a analizarlos veo que empiezan a caer en picado sobre los pollos. De repente hay llamaradas de fuego por todas partes, en un acto reflejo doy un paso atrás tapándome la cara con los brazos pero realmente no siento miedo, ni calor, ni nada... Cuando me descubro veo hojas rojas esparcidas por todos lados, y en el centro de la escena dos magníficos pollos a l’ast (evidentemente sin extremidades, ni cabeza, etc). Solo les falta las patatitas para acompañar... ¿A estas alturas aún esperabais alguna lógica?.

- Los muy cabrones tienen más mala leche que el cuervo Rockefeller de José Luis Moreno, ¡Si ven a otro plumífero cerca se abalanzan sobre él y lo fríen! Jejejeje...- House se ríe con ganas mientras se agacha para coger unas cuantas hojas/plumas. – ¡Ahora tu ya tienes para la capa y nosotros podremos comer caliente!-

No logro entender como se repartirán dos pollos entre más de 100 personas (a estas alturas del sueño ya ni lo intento), y me rindo ya del todo cuando al instante aparece Elton John con la capa mágica ya confeccionada.

- ¡Te va a quedar estupenda! – Me dice sonriendo tras unas horribles gafas de pasta en forma de estrellas.
- ¿No te lo parece, Mike? – Elton se dirige a Mike Olfield, que con el diente hincado en un muslo de pollo no le hace ni caso...

No se por que mi cabeza se empeña ahora en “enchironar” a músicos; además Bon Jovi, Elton, Mercury y Olfield me caen bien y tengo algunos de sus temas en el iPod... Ya no intento entenderlo, así que dejo que el loco ese de la peluca me anude la capa al cuello con un gran broche brillante.
Al instante parece que pierdo el control de mi cuerpo, me desequilibro... pero milagrosamente no caigo al suelo porque mi cuerpo empieza a flotar en el aire. Me voy elevando cada vez más sin control alguno, como si alguien me estuviera dirigiendo por radiocontrol, y cuando estoy llegando al final del muro veo a los presos aplaudir durante cinco segundos para después, como si ya hubieran cumplido con la tarea asignada, dispersarse en todas direcciones.

Aterrizo al otro lado del muro suavemente, a mi alrededor la misma pared, la misma hierba amarillenta y el mismo cielo azul. Todo parece igual a este lado del muro, todo menos la pequeña casita de madera blanca que veo a 20 metros de distancia.
De repente la puerta de la minúscula casita se abre y empieza salir gente a borbotones, como si fuera el metro de Tokyo. Se mantienen lejos de mi y apenas les distingo la cara, pero no me sorprendo al verlos todos vestidos con un mono como el mío, pero de un color amarillo chillón. Se mantienen expectantes y me observan, noto como me “escanean” desde la distancia. Parecen 300 pollitos esperando que les echen el grano.
De repente una figura femenina rompe la formación y se destaca avanzando hacia mi. A 5 metros de distancia ya la reconozco, es Pilar Rubio (una presentadora “espectacular” de un programa de la tele) y tengo que confesar que el mono amarillo le sienta mucho mejor que a los otros...

- ¿Habéis visto a Freddy Mercury pasar volando por aquí?- Le pregunto.
(Cagontó! Qué putada!!! Si hubiera tenido control sobre el sueño mínimo le invito a tomar una copa, pero en fin...)

- Vimos a Freddy levitando por aquí hace unos días, pero pasó de largo y al sobrevolar el muro que ves allí a lo lejos le perdimos de vista. Pero no te preocupes por él, en algún otro sitio habrá aterrizado.

- No quisiera molestar, pero estoy un poco desubicado (eufemismo de “este sueño es una gilipollez y no entiendo nada, habría que colgar a Sigmund Freud de los cojones”) ¿Me podrías indicar dónde estoy?- Consigo decirle, al parecer tomando ya algo de control sobre mi mente

- Ven, acompáñame y te lo explicaré todo. Realmente hace tiempo que te estábamos esperando...


Riiiiiiiinggggggg !!! .................... 06:35h de la mañana. Toca levantarse.